VIAJAR SOLA A LAMU


Lamu es una pequeña "ciudad" situada en una isla que lleva su mismo nombre. Es la más antigua y mejor conservada ciudad swahili del África oriental que desde 2001 es considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y digo "ciudad" porque nada tiene que ver con lo que conocemos, o con lo que yo conocía hasta entonces.

Llegar es toda una aventura.  La teoría es ésta:

Avión Madrid - Casablanca. Casablanca - Nairobi. Avioncito Nairobi - Manda (con escala en Malindi). Barquito Manda - Lamu. 

La práctica; acabé haciendo escala en Costa de Marfil, pero esa es otra historia.

Una vez allí, coges el transporte público, o lo que viene siendo un burro (sí sí, has leído bien). Y a los que, por cierto, tendrás que darles preferencia, porque ellos no te la van a dar a ti. 

Según vas paseando por las estrechas y laberínticas calles, con el burrito cargando con tu mochila hasta el lugar en el que te vas a alojar, aparecen niños que dejan de hacer lo que están haciendo, para simplemente venir a saludarte "¡jambo!" y a cogerte de las manos. Es imposible explicar lo que siente tu alma cada vez que se acercan con una sonrisa.

El pole pole, que quiere decir "con calma, tranquilo", se convierte en el lema de vida en la isla. No hace falta que mires el reloj porque aquí el tiempo se detiene. Algo que al principio, cuando estás acostumbrado al ajetreo de la gran ciudad, cuesta. Pero que poco a poco te acostumbras, ¡y hasta te gusta!. 

 Somosas, chapatis, pescado y arroz, se incluyen en la dieta lamunia. 

Puedes pasear por el sea front, perderte por las calles, ir de compras al mercado o, cómo no, relajarte y ver la puesta de sol desde sus inmensas playas de arena blanca y aguas cristalinas.


¿Quieres saber un poquito más de Lamu? Te dejo el enlace de una colaboración para la comunidad de viajeras de #QuieroViajarSola 

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