VARSOVIA 


 Si quieres un destino económico, visita Varsovia. Además es una ciudad muy fácil de recorrer, porque la mayoría de sitios de interés se encuentran en el centro de la ciudad, o Stare Miasto. Éste se conserva intacto después de la guerra puesto que es dónde se asentaron los alemanes durante éste periodo. Fue reconstruido y declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. En cambio, si sales del centro de la ciudad, podrás observar otra atmósfera, con edificios marcados por los bombardeos de la guerra, que también es interesante de ver.

 En el Stare Miasto podrás ver Zamek Królewski (Castillo real) y la columna de Segismundo III, el monumento más alto de toda Varsovia. Pero además, piérdete por sus calles llenas de comercios coloridos y cuidados al detalle. 

 Uno de los mejores miradores de la ciudad es desde el Palacio de Cultura y Ciencia. Está situado en un 30 piso. Subir no es gratuito pero la entrada es asequible a todos los bolsillos y merece la pena.

 Otro mirador (yo y las vistas) se encuentra en la torre de la Iglesia de Santa Ana. Hay que subir 150 escalones, pero ¡eh!, nada que no puedas hacer.

 En los Jardines Sajones, situados a diez minutos a pie del casco antiguo encontrarás la Tumba del soldado desconocido, un monumento en honor de los soldados que murieron en la guerra 



 El gueto de Varsovia, era uno de los guetos más grandes de Polonia. Estos guetos judíos eran el lugar previo a los campos de concentración. En el caso del gueto de Varsovia, el destino era el campo de concentración de Treblinka, al norte de la capital polaca. Todavía puedes intuir la barbarie vivida ya que se conservan antiguas entradas a los edificios, en las que se pueden apreciar los agujeros en las paredes debido a los disparos de metralla.

 En la Calle Prozna, puedes observar que en ella se conserva el letrero de la calle en distintos idiomas.